Consejos sobre educación de cachorros

La ansiedad por separación es un problema de comportamiento bastante frecuente hoy día en muchos perros. Debemos saber diferenciar cuándo hablamos de ansiedad por separación y cuándo hablamos de exceso de dependencia.

Has visto muchas veces a cachorritos que son arrancados de la protección de su camada; son introducidos en un platillo volante que pone MRW y, defecados, sedientos, mareados, llegan a una familia humana. Las primeras noches se sienten cargados de inseguridad e incertidumbre, o lo que es lo mismo, de ansiedad, y ladran y lloran.

Esos cachorritos no padecen ningún trastorno, porque a los tres días lo superan y no se ha originado ningún deterioro. Hay ansiedad por separación, pero no hay ningún trastorno. Hay algunos perritos a los que , sin embargo, les cuesta mucho más habituarse a esa nueva vida. Sufren un malestar exagerado y persistente al separarse de las personas o animales con los que están vinculados.

Todo ello está causado por la separación, y origina en el perrito sufrimiento, y un deterioro en su vida familiar o social. Por tanto, se trata de un trastorno. Un trastorno que se denomina como trastorno de ansiedad por separación.

El perrito cuando le dejan sólo, o cuando ve que le van a dejar sólo, suele manifestar su ansiedad, ladrando, lloriqueando o mordiendo cosas, orinando, defecando, etc.

Qué es entonces un trastorno de ansiedad por separación

El trastorno de ansiedad por separación se debe considerar como un trastorno de infancia o adolescencia porque, si no,  se convierte en un trastorno más grave.Desaparece con el tiempo y es muy difícil verlo en perros adultos.

 

Hay dos manifestaciones típicas:
  • Cuando los dueños abandonan el domicilio y el perro se queda solo.
  • Dueños en el domicilio con el animal pero éste no tiene acceso a ellos
    Al considerar este trastorno como un problema de infancia o juventud, debemos por lo tanto indicar que hablaremos de un perro con ansiedad por separación con una edad inferior a un año. Sin embargo, cuando el perro ya es adulto, no deberemos de hablar de ansiedad por separación, sino de la existencia de un exceso de dependencia o hiperapego.

    Factores que pueden generar la angustia por la separación:
    • Cambios significativos en los hábitos diarios.
    • Cambios súbitos de pasar mucho tiempo con el dueño a pasar poco.
    • Traslados a un nuevo hogar.
    • Cualquier evento traumático que el perro haya sufrido mientras estaba solo.
    • Ausencia larga o permanente de un miembro de la familia.
    • Aislamiento social en los cuatro primeros meses de vida.
    • Disfunción cognitiva.
    • Causas de ansiedad por separación:
      • Ansiedad causada por el aislamiento social.
      • Neotenia.
      • Fobias.
      • Destete a edad muy temprana.
      • Indefensión aprendida.
      • Hiperapego.
      • Frustración y aburrimiento.
      Síntomas de la ansiedad por separación.

      Las tres manifestaciones más típicas son:

      • Conductas destructivas. Fundamentalmente destrozos en la casa.
      • Vocalización excesiva. Ladridos y lloros continuos.
      • Defecación y micción inadecuadas.

      Las tres reacciones descritas pueden presentarse juntas o separadas. Con menos frecuencia, algunos animales presentan vómitos, diarreas o anorexia.

      Pronóstico y tratamiento.

      Mejor pronóstico si:

      • Edad temprana de aparición.
      • Propietario colaborador.
      • Menor tiempo transcurrido desde el inicio del problema.
      • Menor número de manifestaciones de conducta.

      Tratamiento.

      La ansiedad por separación es un problema de comportamiento que puede ser controlado en la mayoría de los casos. El pronóstico es bastante bueno siempre y cuando el tratamiento sea seguido de forma correcta.

      Tratamiento de la ansiedad por separación.
      • Modificación de la relación perro/dueño. Se trata de un exceso de apego. No hay que fomentar esa situación. No se debe atender a las exigencias del perro en ningún momento y el dueño debe ser el que empiece todas las interacciones.
      • Asegurar ejercicio diario.
      • Estimulación: tener algo que hacer (juguetes que liberen comida…) disminuye la ansiedad.
      • Adiestramiento de obediencia o educación básica. Enseñar órdenes básicas.
      • El perro debe aprender a estar en una habitación distinta que el dueño.
      • Desensibilización a las señales de partida.
      • Practicar salidas cortas cuando ya esté desensibilizado.
      • Prevención de la conducta destructiva: rara vez es útil como tratamiento, pero disminuye el cansancio de los dueños.
      • Nunca castigar.Espero que éste artículo te haya servido de ayuda. Llámanos si crees que tu perro tiene alguno de estos problemas.