El lenguaje es algo muy importante en cualquier tipo de grupo de individuos que quiera relacionarse de cualquier forma o manera, ya que es la esencia de la comunicación.

Los lobos dentro de la manada tienen que relacionarse de una manera que les permita a todos sus miembros vivir tranquilos entre sí. Para así ser una manada fuerte. Es por ello que los perros son tan sensibles a la comunicación gesticular y sensorial. De hecho son capaces de detectar los cambios de las pupilas. Los cambios de temperatura en el cuerpo del resto de los miembros de la manada. O incluso los nuestros.

Turid Rugaas, (http://en.turid-rugaas.no/) educadora canina noruega, especialista en comportamiento canino y presidente de la Asociación de Educadores Caninos de Europa (Pet Dog Trainers Europe), nos habla sobre el lenguaje que utilizan los perros:

“Para las especies que viven en manada es importante ser capaces de comunicarse con los de su mismo tipo. Tanto sea para cooperar en la caza, traer la comida para sus cachorros, o quizás lo más significativo: para vivir en paz con los demás. Los conflictos son peligrosos, causan daños físicos y debilitan el grupo, algo a lo que ninguna manada se puede arriesgar.  Sin duda, una posible causa de extinción.

Los perros viven en un mundo de percepciones sensoriales, la gran mayoría visual, olfativa y auditiva. Fácilmente perciben detalles minúsculos: una ínfima señal, cualquier pequeño cambio en nuestro comportamiento, la expresión en nuestros ojos, etc. Los animales de manada son tan perceptivos a las señales que,  un caballo puede ser entrenado para responder a las contracciones en nuestras pupilas y un perro para atender a una voz susurrante.”

¿Cómo se comunican los perros?

Los perros no se comunican de la misma manera que los humanos. En los humanos, tan solo el 60% de nuestra comunicación se basa en la gesticulación corporal y hemos aprendido a ignorar gran parte de la información que nos llega por esta vía. Para los perros, sin embargo, casi el 99% de su comunicación es gesticular. La analizan con sumo cuidado y por medio de un canal sensorial muy potente, con unos sentidos muy superiores a los humanos.

Ellos usan este sistema de comunicación también con los humanos. Lo hacen simplemente porque es su lenguaje y piensan que cualquiera lo puede entender.

En general, el lenguaje canino consiste en una gran variedad de señales utilizando el cuerpo, región facial, orejas, cola, sonidos, movimientos y expresiones. Esta habilidad innata de los perros para comprender y realizar estas señales desaparece o se refuerza en sus experiencias a lo largo de sus vidas.

Si estudiamos las señales que realizan los perros entre sí y las aplicamos nosotros, aumentamos nuestra capacidad para comunicarnos con nuestros perros.

 ¿Qué sentimientos puede estar expresando un perro?

Miedo: cuando un perro está asustado, inseguro o con intenciones de huir, suele mantener la boca cerrada con las comisuras de los labios hacia atrás y los ojos bien abiertos. Las orejas también suelen estar en dirección hacia atrás, y la cabeza baja.

Otra manifestación particular del miedo son los denominados “olores emotivos”, producidos en circunstancias de estrés agudo y miedo. Como el que puede manifestarse en una perrera. Además, su cuerpo estará encorvado y agachado. Incluso, puede emitir gemidos. Si gruñe y muestra los dientes, significa que está pasando del miedo al enfado.

 

Enfado: cuando un perro comienza a enojarse, suele desplazar sus orejas hacia adelante, a menos que su enojo provenga del miedo . Entonces las tendrá hacia atrás. Levantará la cola y mostrará los dientes, como una advertencia.

Cuando gruñe y ladra, lo mejor que se puede hacer es intentar seguir su mirada para ver qué estímulo está causando su molestia.

Si llega a ponerse firme, quieto, con el cuerpo hacia delante y el pelaje erizado es mejor no provocarle y dejar que se calme.

Sumisión: cuando un perro demuestra señales de sumisión, deja caer las orejas hacia atrás y mete la cola entre las patas traseras, moviéndola. Evita el contacto visual,  como señal de sumisión y suele dejar la barriga expuesta y emitir sonidos agudos.

 

Soledad: un perro que de repente se encuentra solo, puede aullar. Esta conducta viene de las manadas de perros y lobos salvajes, ya que el aullido es para ellos una manera de señalar su ubicación cuando se separan. Por ese mismo motivo, es que a veces las sirenas de la ciudad, pueden confundirse con los aullidos de otros perros, les preocupan, y creen que hay un perro buscándolos.

 

Excitación: una de las señales de los perros que más se suele interpretar es la de mover la cola, como señal de alegría. Es cierto que un perro contento mueve la cola porque la situación que lo hace feliz es además excitante, pero a veces también, sobre todo en perros grandes, es una muestra de excitación sexual.

Otras Señales

Además de las expresiones faciales y caudales que hemos visto ,los perros emiten algunas señales claras y concisas:

Ladrido: puede ser de advertencia, de invitación al juego, un reclamo de comida, o diferentes llamadas de atención.

Dar la pata, o agachar solo las patas delanteras: es una invitación a jugar, y lo mismo debe interpretarse si coloca por ejemplo sus patas sobre los brazos de una persona.

Estornudo: detecta algo raro, pero no está seguro de qué es. En el hogar, puede ser su reacción a olores fuertes y extraños como alcoholes, productos de limpieza o perfumes.

Mirar fijamente a los ojos: es una señal de desafío, aunque cuando miran a su dueño,  puede que solo estén intentando captar mejor lo que quiere decirles.

Señales Adicionales

Bostezo: como en los humanos, expresa que tienen sueño.

Gruñir: es una advertencia de agresividad.

Golpear los brazos con el hocico: está pidiendo algo, por ejemplo comida o atención.

Movimientos de la cola: levantada significa que se siente seguro; baja significa sumisión; muy baja, entre las patas, temor. Si se persigue la cola, le sobra energía, necesita hacer ejercicio y nuevas actividades.

Más allá de esta información, debemos recordar que cada perro es un mundo. Por eso, la mejor manera de saber lo que tu perro quiere decirte es observarlo y pensar qué podría estar queriendo comunicar en ese momento. Dependiendo del contexto, de lo que está ocurriendo, etc. . Poco a poco, irás elaborando tu propio diccionario de señales de tu amigo en particular.